de la molécula a la galaxia pasando por la lechuga





Contemplando células a través del microscopio
vemos un mundo de formaciones extrañas
y ajenas a la percepción cotidiana,
pero literalmente realistas en su diminuta escala.



Caldo de cultivo. Acrílico sobre tabla. 100x70


Algo parecido ocurre, a la inversa,
 con las estrellas en un telescopio: 
vemos una sucesión de manchas difusas 
que en realidad son paisajes cósmicos objetivos. 


nubosidad variable. Acrílico sobre tabla, 80x60



Sin embargo, la molécula y la galaxia no existen
 si el instrumento de observación 
son las intermedias gafas. 
A través de éstas observamos ensaladas, 
semáforos, puestas de sol o pinturas abstractas...







garabatos. Acrílico sobre tela. 200x100